Camas Amplias

Lunes, 18 Agosto   

Uno de los elementos obligatorios en toda casa es la cama. En ella pasamos una gran parte del día: horas de descanso vitales para nosotros. Por ello, es fundamental sentirse a gusto y cómodo durante nuestro reposo, ya sea nocturno o una simple siesta. Lo que pretendemos en el dormitorio es crear un ambiente íntimo y personal, y la cama se convierte en la pieza imprescindible por ser además la protagonista absoluta de la estancia.

Si echamos un rápido vistazo a la historia, observaremos que todas las civilizaciones las han empleado para el descanso. Los egipcios, por ejemplo, las tenían muy altas, por lo que se requería la ayuda de un taburete, e incluso de una escalera, para poder acostarse. En la dinastía Ming, se empleaban austeros lechos colocados a ras del suelo y cubiertos por cortinas translúcidas de gasa, mientras que los emperadores otomanos dormían en elaborados tálamos que los viajeros confundían con tronos reales. Los nativos americanos eran mucho más simples: empleaban hamacas, que pronto fueron adoptadas por los conquistadores europeos.